
Hoy se sabe que la estimulación temprana ayuda al desarrollo adecuado de nuestros bebés. De ahí la importancia de buscar alternativas que apoyen la labor de los padres.
Siempre que se habla de «estimulación temprana», se piensa en las etapas posteriores al nacimiento de los bebés, haciendo que las familias se agolpen a adquirir productos o servicios para facilitar el crecimiento de sus hijos. Y que bien que sea de esta manera, pues así se garantiza que áreas como la física, cognitiva y emocional, se potencien y ayuden a que nuestras niñas y niños puedan explorar el mundo de manera ventajosa para ellos.
Sin embargo, las instituciones de salud se esfuerzan porque más familias inicien con la estimulación temprana desde mucho antes de que el bebé nazca, pues de esta manera no solo se prepara este nuevo ser para el momento de nacer, sino que se busca que su madre también se vea beneficiada y se prepare para este importante momento.

Sin lugar a dudas, las madres gestantes experimentan ansiedad por la llegada de sus bebés y esto conlleva estrés, temor o reacciones emocionales no esperadas por su familia. Sin embargo, la forma ideal de lograr reducir esta ansiedad, es a través de la preparación y el conocimiento de todos los pormenores de su estado actual. Esto se logra a través de los cursos Psicoprofilácticos que algunas instituciones de salud ofrecen.
A través de estos cursos, las madres se apoderan de auto-conocimiento, el cual es permite identificar lo que sucede en su propio cuerpo y actuar de manera adecuada. Es así que las madres logran mantener un adecuado auto-control de lo que ocurre antes, durante y después del parto. Esto se se facilita a través de ejercicios de respiración, estiramiento y de posiciones dirigidos por profesionales.

Definitivamente, otro de los aspectos importantes es reconocer los signos alarma de la gestación, los cuales permiten identificar cuando algo no está bien, cómo proceder y la importancia de mantener la calma. De esta manera, se involucra la labor de los padres, pues ellos se convierten en los principales aliados durante la gestación y se fortalece el vínculo afectivo en la triada madre – hijo – padre.
A través de la Musicoterapia, se pueden favorecer estos aspectos, con la ventaja de que el uso de la música ayuda a generar estados ambientales, emocionales y físicos que ayudan a la respiración, el control del dolor y por último, a manejar las emociones en cualquier etapa de la gestación.
La música, a través del ritmo, facilita la realización de ejercicios físicos, el canto sirve para aprender a manejar respiración y la escucha activa, para generar relajación. Así mismo, existen muchas más técnicas dentro de la Musicoterapia, que tienen como fin lograr el autonocimiento, la expresión de emociones y el fortalecimiento del vínculo afectivo con las personas más importantes para las gestantes.
En Formas de Sanar sabemos de la importancia de esta etapa tanto para las madres, sus hijos, pero también para su núcleo familiar y por eso, en poco tiempo se abrirá un espacio para gestantes. ¡Espéralo!
Un abrazo para todo@s.
El equipo Formas de Sanar.
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